Corpus et animus

Tres historias



Un pie tras otro, el sol en el rostro tras un largo día. Altas escaleras
Sentado a la orilla de un escalón, la misma historia, un vaso de jugo un poco de zanahoria y algo de naranja.
Un paso tras otro, un bolso roñoso
- hola.- pensó en decir, sus ojos calidos de tarde de primavera
- Hola .- brillantes ojos salvaron el caer

No hay cartas viejas, no hay sensaciones olvidadas... como explicar imagenes?, jamás es la misma historia...
- la historia puede modificarse, el final jamás
- Por qué? .- respondió
- Pues, al final debemos volver a casa, de donde eres... quien tu eres... y es quien está aquí ahora

Dos escalones más para encontrarse y ya el cansancio es abrumador
- No crees que esta escalera es demasiado alta? .- le dijo observandole desde la cuspide mientras se colocaba en pie y sostenía su vaso con ambas manos.
- Claro que no, si es necesario que suba mil veces, todas las haré...- sonriendole dijo
- Entonces no te detengas...- sentandose nuevamente, con una leve sonrisa
Mientras devolviendo el gesto le respondio
- No lo haré...
- Yo estaré siempre esperando por ti.- señaló
- Y yo observandote y escalando cada tarde y mañana por verte frente a mi..
- Hola hijo...
- Hola Papá...

Enzito

Cada día le observo al despertar, un pequeño sol escondido tras una gran defensa...

Nuestro pequeño gran corazón de sol

:)



Diente de Leon

Dos hombres marchan por las calles de un pueblo de nombre ya casi olvidado. Como era común por envío de sus superiores debían recorrer una a una cada uno de los estrechos callejones que se encontraban en aquel paisaje.
La ciudad contaban con una enorme cantidad de desvíos cada uno sin un sentido claro, sus calles eran de piedras embutidas en el pavimento y sus casas de un adobe colorido que se camuflaban con los cerros que le envolvían desde su nacimiento hasta su ocaso. Cada ciertas estaciones contaban con viajeros que llegaban a él sin desearlo... al parecer se perdían y una vez que divisaban el lugar, simplemente se acercaban,  casi siempre jóvenes en busca de la aventura, en busca de una verdad que no hallaban en sus países o ciudades... para muchos, solo un lugar de paso... la verdad era, que el hecho de que aun existiera en el mapa era sólo por estas pequeñas personas que de cuando en cuando aparecían, pero, que de la misma forma en que lo hacían, se marchaban.

Cierto día, dos jóvenes se encontraron en aquel pueblo, tras recorrer sus calles y sentir su paz, se dijeron uno al otro:
- Pareciera que ni la guerra ni el odio hayan tocado jamás este lugar...
- Eso parece.- replicó el otro, mientras una suave brisa cruzaba sus pies...

Mientras caminaban, lograron observar un monje, el cual, extrañamente regaba una gran roca que se hallaba al final de la ciudad... los jóvenes algo extrañados procuraron acercarse lentamente para observar mejor qué era exactamente lo que hacia, sin embargo, al acercarse no lograron ver con claridad pues ya había acabado...

Tras observar por unos minutos sin entender el porque pudo hacer eso, decidieron marcharse a dormir a acampar en los alrededores. Ya habiendo recorrido la ciudad durante tres días y con una constante duda, decidieron que esa misma tarde iban a seguir al monje desde que entrara a la ciudad hasta que llegara a aquella roca. Al encontrarle, le siguieron sigilosamente, hasta encontrarlo frente a aquella gran piedra. Él. sin pensarlo dos veces, destapó su botella y comenzó a regarle, tras terminar y mirar con cierta ternura hacia atrás dijo:

- Por qué me siguen? .-

A lo que replicaron:
- Lo sentimos... simplemente nos extraña su comportamiento con esa roca... por qué la riega? es que a caso no ve que sólo es una roca?..No crecerá nada sobre ella...

El monje, lentamente girando su cuerpo hacia sus espectadores, les replica:
- Por qué les importa tanto eso? Es que a caso no han observado el bello prado de vuestros vecinos?
- Oh! no, no son nuestros vecinos, simplemente andamos de paso por el lugar, pero claro que es hermoso!.- respondieron

El monje extrañado les dijo:
- Es que a caso ustedes no se han alimentado en nuestras tierras? No porque vivan siempre en el mismo lugar quiere decir que no sean vecinos... al fin y al cabo, todos vivimos de la misma tierra...
- Disculpe si le hemos ofendido...
- No hijo, no lo han hecho... Sabes por qué deberíamos regar esta piedra de la misma forma en que lo hace la demás gente en su jardín?
- No, no lo sabemos señor...- señaló el otro

- Cada primavera este pueblo cuenta con hermosos prados e increíbles colores, sin embargo, al llegar el otoño y el invierno, esto desaparece y sólo quedan estos vientos... pero en esta roca crecen pequeños dientes de león...
- y qué ocurre?

Sonriendo y cerrando los ojos frente al sol mientras que se escondía, respondió:
- Millones de sonrisas vuelan como cipselas hacia el mundo...


Dejar de Crear y observar lo inimaginable...

- Si tuvieras que dibujar un ave completamente diferente...cómo le harías?


Mirandole al rostro le respondió:
- Quizás con muchos colores, y plumas tan finas como la seda... y tu?

A lo que mencionó:
- Yo la haría sin alas

Asombrado le volvió a mirar y le dijo:
- Cómo es eso?!..

Sonriendo y observando siempre hacia el Oceano mencionó:
- Es que a caso las necesita?

Sin pensarlo dos veces se colocó en pie y tomando su hombro acompañando una leve sonrisa le dijo:
- PUES CLARO! o cómo planeas que vuele?

Devolviendole una cálida sonrisa le respondió:
- Quién pretendes ser? Un pájaro infinito... o un simple ave de plumas?

... esboszandose mutuamente, caminaron...

So close...

¿Cuanto danza el tiempo entre tus dedos? Los días parecen no acabar,  día a día respiro en recuerdos...


Si esta fuera realmente una carta, te diría que no deseo devolver el tiempo... simplemente quiero saberte Feliz...
Hemos seguido respirando día a día, a paso firme y continuo, sonriendo... Esperando tus gritos de bienvenida... ¿Nos has visto gritar?

Desde de algún tiempo, no puedo recordar mis sueños, sin embargo, creo que en más de alguno te he visto... te agradezco por seguir preocupándote por mi. He hecho mi mejor esfuerzo, así prometí que sería, así intento que sea... ser feliz y vivir...

Hace algún tiempo, me preguntaron el cómo te imaginaba que te encontrabas o dónde, luego de pensarlo simplemente dije: Caminando...

"Caminando entre las llanuras, cruzando pequeños riachuelos... escalando arboles... observando los volantines en un día soleado, riendo de la gente pasar... observando el mar y el viento mientras abaten paraguas..."


Han pasado largos años... sin embargo, nada se los puede llevar...

"Con el sol en nuestras frentes, observando desde aquella reja, las pequeñas casas y las grandes caídas de tierra cubiertas de verde. Sonreímos ..."

Una simple carta Amarilla debiera escribirte, pero supongo que estas a mi lado leyendo ya...



Un beso, Te Amo






Espéranos mientras ensayamos la vida...

Wherever you will Go

Atravesando el pasillo, presionando fuertemente cada pisada. Se sentó en la primera mesa vacía que encontró, la gente le observaba con una perspicacia profunda.
- ¿Desea la carta?
- No, aun no, espero a alguien...

Observando lentamente a su mesa, un recuerdo le distrajo. Sus suaves ojos observándole, sus tibios labios susurrando una palabra, una sonrisa de madrugada...

- Desea pedir algo mientras espera caballero?
- Un vaso de agua estaría bien por ahora para mi... Gracias

Mientras el ruido del local envolvía a inundar sus recuerdos...
"... si los milagros existiesen pediría verte ahora mismo..."

Un niño golpeaba con sus manos la mesa aledaña, sus padres con una simple mirada detuvieron su extraño espectáculo... cosas de niños, supuso...

- Su vaso, Caballero
- Muchas Gracias...

Las luces del local fueron descendiendo... luego de algunos minutos de espera, quien ya le había atendido se acercó y le dijo:
- Caballero, para permanecer en el local, debe consumir, de lo contrario deberé pedirle que se retire, puesto que hay un gran numero de personas esperando...
Sin mirar directamente a su interlocutor, observo por el costado de su cilueta... un gran numero de personas esperaba...
- Muy bien... entonces traedme el Menú del día y para ella también... supongo que debe estar por llegar
- Muy bien caballero

Sin pensarlo dos veces, sacó su vieja libreta, y comenzó a escribir:

17 de octubre

Estoy bien mi amor, ¿y tu?.. He estado volando por unos minutos en nuestro viejo auto, anoche he vuelto a ver la luna desde mi balcón, definitivamente no tiene el mismo brillo de aquél entonces, espero le estés observando, me gusta pensar en la idea de reflejar mis pensamientos en ella a ver si un pequeño milagro se produce...

Te extraño... pero ya lo sabes...¿verdad?

...



- Señor, su orden...-
- Muchas gracias

...

Hoy podríamos ir a aquella playa... ¿Te gustaría?...



Habían pasado ya algunas horas... y las personas del local se habian marchado...
- Señor, no ha tocado su plato... ¿debo retirar?
- Ah... si, por favor... no te preocupes y, el otro también... aun no ha llegado
- Así veo... le traeré la cuenta si le parece bien.
- Sí, por favor...



... A qué velocidad debería ir para verte de nuevo?... vuelve pronto..."



Guardando su cuadernillo, se levantó a cancelar la cuenta, a paso lento se dirigió hacia el mostrador. Al pagar el mozo con una voz tenue le mencionó:
- Espero llegue pronto su acompañante...
- Yo tambien...Yo también...